Temas y videoclips

Fragmentos de Hacia lo Salvaje

viernes, septiembre 23, 2011Admin

El pasado 19 de Septiembre, la revista musical Efe Eme publicaba un artículo en el cual aparecían pequeños fragmentos de cada una de las canciones que forman el sexto álbum de estudio del dúo.
Os dejamos estos trozos "asalvajados" para que la espera de Hacia lo salvaje se haga un poquito más amena, aunque recordamos que quedan muy pocos días para su lanzamiento.

- Antártida: De qué quieres huir, / a quién vas a engañar, / si sabes que tu vida ha sido una mentira, / camina hacia la luz, pequeña Caroline, / porque al final verás el reino de los cielos / y estrellas en tu pelo. [...] Construye un mundo nuevo, / Alicia en el espejo, / hay otra realidad al fondo de este infierno”.

- Si las calles pudieran hablar: Era la chica del barrio alto, / y él el sur de la ciudad, / aquella noche acabaron dormidos en un portal. / Cuando ella se pone de todo, / él no la puede parar. / Experta en hacerse daño, / la vida le quema hasta matar. / No me digas que la conoces / si nunca la has visto llorar. [...] Para ti siempre será / el enigma de un árbol, / caído en completa en soledad. / Si la ves por ahí al pasar, / dile que aún la recuerda, / todavía busca alguien como ella”.

- Esperando un resplandor: “No hay nada de nada, / nada de nuestras vidas. / Nada en común, / como la noche al día. / Tú en la mitad sombría / y yo esperando un resplandor”. [...] 

- Robin Hood: “Cuando tocaba en los bares, / un borracho me decía: / ‘en las cenizas del fracaso / está la sabiduría, la piedra filosofal / que yo busqué cada día / y aún no he podido encontrar, / tal vez porque ya no exista’. / Cuando dormía en los parques, / un arcángel venía a protegerme de noche, / a espantar a la policía, no sé lo que pasó, / si estaba escrito o no, / si fue su culpa o la mía, / pero mi ángel cayó, / igual que yo caí / en cada vicio que me descubría, / la diferencia entre él y yo, / es que yo aún sigo con vida.”

- Riazor: “Medianoche en el acantilado, / yo llego tarde, / tú estás esperando / ya frente a las olas, imaginando / cómo sería dar el salto. / Hoy hace ya más de un millón de años, / nadamos en las playas de Riazor. / Agosto de calor, septiembre de tormenta. / Dos meses antes de que aparecieran / aquellas manchas de marea negra, / entre tu corazón y mi cabeza. / Qué ha sido de ti, / de aquella canción, / de las horas muertas en tu habitación. / ¿Quién dijo que no perdería el control, / cuando iba camino de la destrucción? / Hoy vuelve a soplar / ese viento del mar, / que nubla la mente y la vista, / prefiero saltar de una vez sin mirar, / y quiero que tú me sigas”.

- Montaña rusa: “Perdida como un perro voy, / en busca de aventuras, / perdida sin saber quién soy, / en la montaña rusa. / Y yo quise cambiar el mundo, / y tal vez ese mundo me cambió”.

- Olvido: “Me acerco al espejo, / te miro y sonrío, / mi propio reflejo cayó en el olvido. / Pero tú eres lo último que veo / antes de vencerme el sueño, / siempre estás conmigo en una dimensión / lejos del olvido.”

- Cuando suba la marea: “Estaríamos juntos todo el tiempo, / hasta quedarnos sin aliento, / y comernos el mundo, vaya ilusos, / y volver a casa en año nuevo. / Pero todo acabó, / y lo de menos es buscar / una forma de entenderlo. / Yo solía pensar / que la vida es un juego, / y la pura verdad es que aún lo creo, / y ahora sé que nunca he sido tu princesa, / que no es azul la sangre de mis venas”.

- Como un martillo en la pared: “Quien os ha llamado / es el juez, jurado y verdugo. / Quién os dio el poder, / qué es trivial y qué es profundo. / ¿Cuál es el motivo elevado / que mueve vuestros actos? / Sé que es imposible / que la envidia haya manchado tantas manos, / pero podría suceder, todo podría suceder. / La historia se repite una y otra vez, / como un martillo en la pared”.

- Hoy es el principio del final: “Otra vez es igual, / el silencio reina, / la ciudad está dormida, / otra vez me hablas con esa ironía extraña / y un infierno se desata / y si pudiera congelar el tiempo / y volverme cenizas / y deshacerme cuando sople el viento, / que nadie sabe dónde habita, / y si pudiéramos ser algo más que polvo y energía, / la luz de dos estrellas extinguidas”.

- Van como locos: “Van corriendo desde el alto, / son caballos desbocados, / son los ríos subterráneos, son espíritus sagrados, / han tomado la ciudad / y son parte de algo inabarcable, / van viviendo por delante, / van vagando por las calles, / nada les podrá detener. [...] Agarrados de las manos, / invocando a soles incendiarios / y no hay nada que perder, el cielo ya lo daban por ganado, / ellos saben que su tiempo / es aquel ahora ha comenzado. / Nada les podrá detener”.

 Fuente: Efe Eme

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