Entrevistas

Amaral: "Siempre hemos hecho música de una forma libre"

lunes, enero 23, 2012Admin

Entrevista al dúo Amaral en "El Referente".


‘Hacia lo salvaje’ es vuestro 6º álbum y ya sois una banda más que consolidada, aún así, ¿sigue existiendo cierto temor o nerviosismo cuando se lanza un nuevo disco?
Eva: La verdad es que nervios, nervios... no, pero sí hay cierta incertidumbre porque no somos un grupo que de por hecho las cosas. Siempre que nos metemos en el estudio nos encerramos un poco en una burbuja y hacemos lo que nos apetece hacer sin ninguna influencia externa, entonces estamos ahí con nuestros sonidos de guitarras y las cosas que nos apetece contar y cuando terminas, sales de esa burbuja y te llega de repente esa incertidumbre de qué le parecerá al resto de gente, si estará el público en sintonía con lo que hemos hecho o no. No hay nada que se de por hecho porque puede ser que tú hayas evolucionado pero la gente no esté en esa evolución. En este caso la respuesta ha sido bestial.

¿Es cierto que este álbum supone un punto y aparte en vuestra carrera?
Eva: Hay algunos que dicen que es un punto y aparte, y otros que dicen todo lo contrario (risas). Nosotros sí que sentimos que ha sido una evolución, no creo que hayamos querido hacer un golpe de timón radical, pero sí queríamos darle una vuelta de tuerca a nuestro sonido y potenciar más las guitarras, que al fin y al cabo, es nuestro lenguaje, con el que más cómodo nos sentimos y con el que vertebramos las canciones desde siempre.

Se habla de ‘Hacia lo salvaje’ como un disco lleno de emoción, pero también de cierto cabreo... ¿qué queríais expresar vosotros en estas canciones?
Eva: ¿Cabreo? (risas), me gusta eso del cabreo...
Juan: Yo creo que son canciones que pasan por bastantes estados de ánimo, porque nosotros escribimos de todo lo que te puedas imaginar... de lo que sentimos, de lo que vemos por la calle, de lo que nos pasa, de lo que les puede pasar a amigos nuestros, de lo que te cuentan... Entonces no creo que haya un sentimiento único. Hay canciones que pueden tener más sensación de cabreo y otras que pueden tener todo lo contrario. Hay una especie de idea común que es la de caminar hacia delante. Eso, sin haberlo querido, es algo común en todas las canciones, pero a la vez las canciones son muy distintas unas de otras.
Aunque normalmente componéis entre los dos todas las canciones, ¿hay alguna canción del disco que podáis considerar como vuestra (de cada uno)?
Juan: En este disco no creo que haya una canción nuestra exclusivamente. Normalmente cuando uno de los dos tiene una canción bastante terminada el otro suele opinar sobre el ritmo, arreglos, letras... entonces al final no grabamos nunca nada que no nos guste a los dos al 100%. Consideramos todas las canciones de los dos aunque una idea haya partido de Eva y otra haya partido de mi. Estamos acostumbrados a decirnos absolutamente todo. Somos súper sinceros.
Pero bueno, si tuviera que escoger una canción, a mi me gusta bastante la sensación de tocar en directo ‘Hoy es el principio del final’, pero es una canción de los dos.
Eva: Sí, es una canción que da mucho subidón en directo... es difícil de explicar, pero me gusta mucho cantarla y veo que es el momento en el que la gente se pone de pie.

Con el disco unos meses en la calle, ¿cuál ha sido el comentario que más os ha sorprendido?
Eva: Espera que piense porque ha habido de todo.... (risas)
Juan: Ha habido muchos comentarios... Que si queríamos ir de esto o de lo otro. La verdad es que no solemos hacer mucho caso. La filosofía del grupo ha sido siempre la misma: entender la música como un medio de expresión y hacer canciones que fueran reales, como si fueran pequeñas películas que cuando las escuches – al margen de que sean oscuras o luminosas – sean verdaderas. Eso es lo que hemos querido siempre, que suenen naturales. Comentarios hay de todo tipo pero creemos que para hacer canciones reales y verdaderas es mejor mantenerse al margen de todo eso.

¿Cómo son Eva y Juan fuera de los escenarios?
Juan: Yo creo que los dos somos un poco introvertidos. No quiere decir que seamos tímidos pero sí que vamos bastante a nuestra bola.
Eva: Bueno, yo soy bastante tímida... Hay mucha gente que se dedica a la música o al teatro u otras cosas que tienen que ver con subirse a un escenario que son tímidos. Debe ser que es como un reto o el lugar donde te liberas.

Pequeños placeres de la vida.. ¿cuál es el vuestro?
Eva: Yo me conformo con muy poco la verdad. Ir al cine me encanta y dar paseos por el campo también.
Juan: El cine nos gusta bastante a los dos. También ir a conciertos cuando no estamos de gira. Es una pasada la sensación de ver un grupo salir al escenario. A mi además me gusta montar en bici y bueno, en definitiva lo que le gusta a todo el mundo: leer, ir al cine, escuchar música...

¿Cómo fue vuestro primer contacto con la música?
Juan: Cuando eres pequeño en tu casa las cosas que sonaban a tu alrededor. Las canciones que cantaba tu madre cuando hacía sus cosas, lo que oías por la tele o por la radio...
Eva: Yo los primeros recuerdos musicales que tengo son de mi hermana.  Sus discos de los Beatles o de Simon & Garfunkel, y la banda sonora de Jesucristo Superstar. Recuerdo que ella me cogía de las manos y la bailábamos cuando yo todavía ni andaba.

¿Qué grupos o artistas admirabais y os llevaron a querer vivir de la música?
Juan: Muchos, muchos, y además de épocas diferentes. Por poner uno... el primero de The Stone Roses a mi me marcó.
Eva: Yo creo que hubo un disco de The Cure, ‘Kiss me, kiss me, kiss me’ que me empujó bastante a dedicarme a la música. Luego recuerdo que me grabé de la hermana de una amiga mía – tenía un aparato para grabar de vinilo a cinta – el single de ‘Panic’ de The Smiths.

¿Recordáis cómo fue vuestro primer concierto?
Eva: Yo sí que lo recuerdo... (risas). Bueno, yo tuve mi primer concierto como batería y mi primer concierto como cantante.
Juan: El mío fue con amigos del cole, en un concurso, siendo adolescente y siendo malísimos, haciendo ruido.
Eva: Sí, sí, sí... yo también. Recuerdo que como era hipertímida me emborraché para salir al escenario (risas), porque sino no era capaz. Y creo que se me fue la mano un poco (risas). Pero fue impresionante y lo viví de una manera muy intensa.

Desde que saliera ‘Hacia lo salvaje’ muchos medios se han hecho eco de los cambios que Amaral ha experimentado pero a mi me gustaría saber todo lo contrario, qué permanece de Amaral desde que comenzarais.
Juan: Está bien esa pregunta porque todo el mundo nos habla de lo contrario. Yo creo que la filosofía del grupo no ha cambiado y que los principios que nos llevaron a hacer música siguen ahí. Hacer lo que nos sale a nosotros pasando absolutamente de lo que son las modas. Siempre hemos hecho música de una forma libre y lo vamos a seguir haciendo.
Es cierto que nos gusta la música que tiene alto contenido emocional, sea del estilo que sea, y normalmente nos gusta que las canciones tengan unas melodías que si las tocas con un piano o un violín tengan valor en sí mismas aparte de las letras y los ritmos. Yo creo que eso no ha cambiado aunque nos hayamos ido abriendo a sonidos nuevos.


¿Ese podría ser vuestro sello de identidad, recurrir a la emoción?
Juan: No sé cuál es nuestro sello de identidad. A nosotros la música que nos gusta es aquella que puede cambiar nuestro estado de ánimo. Da igual que sea música de baile, rock... Pero no sé si eso es un estilo o identidad... Nosotros somos bastante malos autodefiniéndonos.

¿Es difícil defender un modo de trabajar propio en la industria musical?
Juan: Nuestra forma de trabajar es bastante caótica.
Eva: Supongo que desde la industria musical – que es un término que a mi no me gusta mucho porque me recuerda a cosas manufacturadas cuando la música es algo más puro y libre – normalmente siempre hay una opinión para todo. Se tiende a llevar a los grupos españoles a hacer un clon de algo que se ha hecho fuera en el último año y me gusta mucho el hecho de que la gente ahora está por encima de eso y de ese intento de encajonar a la gente en tendencias.

¿Cuál fue la razón que os llevó a crear vuestro propio sello?
Juan: Yo creo que la inconsciencia (risas). Los medios se han ocupado del sello últimamente con motivo de la publicación de ‘Hacia lo salvaje’, pero el sello lo creamos hacia 2007. Fue porque nosotros estábamos en Virgin pero esa compañía desapareció absorbida por otra y decidimos hacer un sello, que en realidad no es un sello, es más una bandera o idea bajo la cual hacer nuestra música. Fue una forma de continuar con nuestra forma de funcionar. Siempre habíamos hecho las cosas a nuestra bola y pensamos que para seguir haciéndolas lo mejor era montar un sello.
En el 2011 casi de casualidad le pusimos nombre. Estábamos ensayando una canción que se llama ‘Antártida’ y cuando salimos a la calle a Eva se le ocurrió llamar así al sello.
Eva: La verdad es que cuando grabamos nuestro primer disco con Virgin, como te contaba Juan, era una compañía multinacional pero el equipo en España era muy reducido y teníamos una relación muy familiar y todo el mundo estaba muy involucrado en el disco. Era guay... Cuando la compañía fue absorbida por EMI, había gente estupenda y seguimos teniendo muy buena relación con ellos pero sí es cierto que había gente que entraba y salía. Además, con el comienzo de la crisis discográfica – que lleva mucho tiempo ahí – no tenías nunca el mismo equipo de trabajo. A nosotros nos hubiera gustado mantener esa relación estrecha que teníamos al principio. Vimos que se había perdido ese espíritu y decidimos que queríamos tener nuestro equipo pequeño e involucrado.

Hablando de vosotros con compañeros vuestros de profesión una de las cosas que destacan es vuestra energía en los directos, ¿qué creéis que es lo fundamental para transmitir fuerza y regalar conciertos de calidad?
Juan: Yo creo que es una cuestión de cómo te imaginas que tiene que ser un concierto. Nosotros salimos a tocar a muerte, como si fuera el último concierto, porque además sino no te lo pasas bien. No sé si tiene que ver con la música que hemos escuchado o con que somos así. Igual aquí estamos tranquilos y luego salimos a tocar y nos volvemos locos. La energía está en el aire.
Eva: Yo recuerdo un concierto que vi en Zaragoza hace muchísimo tiempo, de Nick Cave en el Teatro Principal de Zaragoza y desde la primera canción era como si se fuera a acabar el mundo. Una entrega, una energía...
Juan: Nosotros no habíamos visto nada así nunca y menos en nuestra ciudad. Nos impactó muchísimo.
Eva: Nos dijimos “así es como tiene que ser”. Ese es el espíritu con el que creemos que hay que salir al escenario.

Respecto a vuestros conciertos, quería preguntaros por ciertos instrumentos que utilizasteis en el FMF, ¿cómo los descubristeis?
Eva: Lo que utilizamos al principio es un tubo de la luz, un tubo de obra.. (risas). Se lo vimos al percusionista de Pascal Comelade cuando hicimos una colaboración con ellos en un tributo a Salvador Dalí. Nos enseñó este sonido que dependía de la longitud y del grosor del tubo y lo adoptamos directamente.
Juan: Sí, lo adoptamos porque quedaba muy bien con la canción porque empieza con un sonido de viento y el tubo era una buena manera de hacer el viento.

¿Y el theremin?
Eva: El primer theremin que tuve me lo regaló José María Rosillo hecho por unos chicos de Barcelona y lo estuve llevando bastante tiempo a los directos. El siguiente me lo regaló Juan y es el theremin de Moog. Es un instrumento muy curioso. No sé exactamente qué tipo de ondas son las que intervienen... hay dos parámetros, la mano izquierda es el volumen y la derecha la afinación. Yo lo utilizo con efectos para crear sonoridades y ruidos, pero hay gente que interpreta música clásica. La gran estrella del theremin se llama Clara Rockmore.

Deduzco que la investigación musical es el pan vuestro de cada día, ¿cuáles serían vuestros últimos descubrimientos?
Juan: Yo últimamente estoy escuchando artistas de flamenco que son muy famosos pero que hasta ahora yo no les había prestado atención como Carmen Linares. Luego grupos anglosajones más de acorde a nuestra tradición de música que escuchamos como The National.
Eva: A mi lo que más me ha gustado en este último año ha sido Nacho Umbert. Me encantó el anterior disco y el último me ha gustado también, fui a verle al Teatro Lara y me encantó también en directo.

Hay quien dice que no existe la buena o mala música, sino que se trata de algo subjetivo. ¿Cuál es vuestra opinión?
Juan: Yo creo que es lo que a ti te llegue. Creo que la música al fin y al cabo es música. Hay que respetar los gustos de todo el mundo.
Eva: Esto es sólo música. No hay que ser curas ni en un sentido ni en el otro. Yo puedo escuchar algo que me parezca horrible y que haya alguien a quien le encante. No es una secta, es música.

 
¿Cómo veis vosotros el panorama musical nacional actual?
Juan: Bien. Yo creo que Internet es una pasada – todavía es pronto para valorar el efecto – pero es el ‘ahora’. Poner a disposición de la gente muchísima información. Además yo creo que hay un resurgir de la música que coincide con un período de crisis, que es más un período de cambio y es bueno.


Vosotros conseguís hacer frente al “gran enemigo” que puede suponer Internet...
Eva: No es un enemigo para nada. Antes te he contado que yo me grabé un vinilo a cinta y ahora es lo mismo. Es una forma de transmisión de la música.
Juan: Yo creo que es un error tratar de culpabilizar al público. Los verdaderos culpables son las compañías de telefonía que son unos seres ambiciosos que yo me los imagino en un despacho fumando un puro (Eva se ríe), que son los que nos están explotando a todos y que encima nos venden su basura de ADSL, el más caro y el peor de Europa. Y lo venden a costa de directores de cine, de músicos... pero desde luego, los usuarios no son culpables de nada. Si alguien se quiere descargar nuestro disco que lo haga.
Eva: De hecho, lo pueden escuchar en nuestra página web.

Para terminar, ¿cuándo Amaral camina ‘Hacia lo salvaje’ hacia dónde está yendo?
Los dos: Hacia lo desconocido (risas).
Eva: Estamos de acuerdo...
Juan: Eso se lo inventó Eva y a mi me gustó y lo digo (risas).
Eva: Hemos utilizado muchas imágenes de la naturaleza y del mundo de los animales, pero realmente tiene que ver con caminar hacia lo desconocido y no guarda relación con la naturaleza – que nos encanta – ni tampoco con el sonido de las guitarras, ni que haya rock... sino con ir hacia el futuro.

Imágenes: ABC

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